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Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.

viernes, 2 de octubre de 2009

CLONACIÓN: ¿BUENA O MALA?


Por Werner Gitt

Un libro reciente, En el principio, era Dolly, dice:

‘La oveja siempre ha sido un símbolo de inocencia. Esto cambió abruptamente en la primavera de 1997. “Dolly”, una oveja de apenas tres meses de edad, colmó los titulares, desplazando a los políticos y las estrellas de pop de las portadas de periódicos y revistas. De un día para otro, la blanca y mullida "oveja de la inocencia" se había convertido en el símbolo de la amenaza para la sociedad humana a través de una extraña y nueva tecnología: la clonación.'1

¿Por qué tanto alboroto? Porque 'Dolly' era una copia genéticamente idéntica de una oveja adulta, un clon. Ella fue el primer clon de un mamífero.

¿Pero cómo juzgamos la clonación de acuerdo a la Biblia? Para responder esto, necesitamos alguna información sobre biología.

Las células de un ser viviente, ya sea en la piel, los pulmones, la nariz u otra parte, tienen un juego completo de 'instrucciones' genéticas, conocidas como el genoma. Desde la primera división del óvulo fertilizado, el núcleo de cada célula almacena toda la información genética.

Desde una etapa muy temprana del desarrollo del embrión, las células se especializan (o se diferencían) de manera que algunas se convierten en células nerviosas, algunas en células de la piel, etc. Cada una realiza funciones diferentes, basadas en partes diferentes del código genético. Aquella parte del genoma que no se necesita para la función especializada de una célula glandular, por ejemplo, no se pierde sino que se apaga: permanece 'dormida'. En 1996, Ian Wilmut logró despertar de su sueño la información escondida del núcleo de cada célula.

Dolly es una copia, un clon de la oveja cuya célula de la ubre fue usada. Un clon (del griego klon) es un individuo, planta, animal o ser humano, producido por reproducción no sexual de otro organismo que tiene componentes hereditarios idénticos. Se pueden derivar individuos de la misma célula (gemelos idénticos), o el clon puede originarse de la célula de otro individuo. Aunque los clones tienen el mismo genotipo, nunca son absolutamente idénticos. La forma en que un individuo se desarrolla también depende en gran manera de su ambiente.

La clonación no es una invención humana. El Creador mismo planeó esta forma de reproducción. Cuando plantamos tubérculos de papa del año anterior, las papas que cosechamos después tienen el mismo sabor y son igualmente nutritivas. Esto se debe a que no hubo una nueva combinación de información hereditaria, que se da cuando una planta es polinizada con el ADN de otra. Son de hecho clones de la planta del año anterior.

Las fresas también se propagan de plantas que son en realidad clones de otras plantas, llevando un fruto con el mismo color y sabor.

También vemos clonación en el reino animal. Los pulgones se pueden reproducir sexualmente y por clonación. En primavera la primera generación de pulgones sale de los huevos fertilizados. Luego, el pulgón pone huevos que empiezan a dividirse sin ser fertilizados. Estos son clones de la madre. Muchos otros animales se reproducen por clonación: algunas abejas, hormigas, crustáceos y lagartijas.

En cuanto a las personas, sabemos que los gemelos idénticos son verdaderos clones. El óvulo fertilizado se divide en dos, y cada una de estas dos células 'hijas' se desarrolla separadamente. Son personas diferentes con un juego de genes absolutamente idéntico. Debido a esto tienen los mismos dones y talentos innatos, así como la misma predisposición a enfermedades particulares. Tienen el mismo color de cabello y ojos, la misma talla de zapato y los mismos rasgos. Pero a pesar de eso son dos personas diferentes: cada uno experimenta el mundo de una manera única, y cada uno es moldeado por sus propias experiencias y decisiones. Ambos tienen su propia personalidad y su propia alma.

Entonces, ¿le está permitido a la humanidad usar la técnica de la clonación? Los humanos fueron nombrados gobernadores sobre ‘los peces del mar, las aves de los cielos y todas las bestias que se mueven sobre la tierra’ (Génesis 1:28). Así que no veo por qué no se pueda usar en plantas y animales. Especialmente donde hay un beneficio para la humanidad, como menos hambre o enfermedad. El ejemplo de Cristo indica que las cosas (como la sanidad, curar heridas, hacer la paz, y alimentar a los hambrientos) que se oponen a los efectos de la Maldición son 'benditas'.

Cuando los humanos producen trigo que se puede cultivar en regiones frías, o usan selección artificial para obtener vacas que producen más leche, también estamos 'manipulando la naturaleza'. Pero por supuesto, pocos se opondrían (o deberían oponerse) a esa intervención. Pienso que el mandamiento de Dios a los humanos de someter la Tierra (Génesis 1:28) también permite la clonación.

El temor mundial a la clonación se deriva de una vaga ansiedad y una confusión acerca de una tecnología que parece fuera de control. Günther Stockinger escribió en la revista de noticias alemana Der Spiegel, en una crónica del año 1997:

'Biólogos y doctores en cualquier parte del mundo podrían tener la idea de generar copias genéticamente idénticas de genios, súper atletas, artistas o estrellas de cine. La persona del estante, u "Homo xerox", ya no sería sólo ficción. Incluso Hitlers y Stalins podrían ser producidos en los laboratorios de bio-modeladores si solamente una célula de ellos que se pudiera usar fuera encontrada.'

Una de las razones principales para este temor en este mundo 'evolucionado' de hoy, es que no existe una línea divisoria entre el reino animal y los humanos, así que los mismos estándares éticos se aplican a ambos.

La Biblia, sin embargo, dibuja una línea clara entre los animales y los humanos, y nos da guías éticas:

Los humanos fueron creados separadamente, a la imagen de Dios, a diferencia del reino animal (Génesis 1:27). Nuestra existencia va más allá de la muerte física (Lucas 16:19-31, Filipenses 1:23). En ninguna parte se indica que es así para los animales.

Dios le permitió a los humanos matar animales (Génesis 9:2-3). Acerca de otros humanos, Él mandó: 'No matarás [el Hebreo ratsach significa 'asesinar']'(Éxodo 20:13).

Dios le encomendó a los humanos el dominio sobre el reino animal (Génesis 1:26). Pero a los humanos nunca se les dijo que tuvieran dominio sobre otros humanos, ni que los manipularan, como sería el caso de la clonación de humanos.

Aún más, los humanos deben tener madres y padres, y donde sea posible, ser el fruto de una relación sagrada de matrimonio, la familia ordenada por Dios. Mientras que en circunstancias desafortunadas en un mundo caído algunas veces los niños van a ser criados por un solo padre, un clon nunca podría tener dos padres. De esa manera la clonación artificial de un ser humano completo se opone a los principios bíblicos, porque deliberadamente da lugar a esa situación.

Existen otras razones para rechazar la clonación artificial de humanos. Cada óvulo fertilizado, incluyendo aquellos de la clonación, es un nuevo individuo humano. Pero perfeccionar la técnica de la clonación requiere muchos experimentos. A muchos individuos se les permitiría comenzar la vida, sólo para ser destruidos deliberadamente. El director de investigación de una compañía de biotecnología dijo,
'Mi punto de vista es que la investigación (sobre clonación humana) es inmoral en el presente y siempre será inmoral. Para hacer la técnica más eficiente se necesitaría mucha experimentación. Y para refinarla tendría que ser a expensas de tener bebés deformados. Para llegar a la situación en que pudiéramos clonar humanos eficientemente antes tendríamos que tener una historia de miseria.'2

De esa manera, mientras está bien clonar animales bajo ciertas circunstancias, para el beneficio de las personas, pienso que es absolutamente incorrecto intentar clonar humanos.

Cómo nació Dolly

El experimento de Wilmut involucró a tres ovejas hembra adultas. Primero tomó una célula de la ubre de la oveja A, que tenía seis años de edad y era del tipo Finn-Dorset. Luego fusionó la información genética en su núcleo con un óvulo de la oveja B, al que se le había removido el núcleo. Para estimular la división de esta nueva 'combinación' de óvulo se usaron pequeños choques eléctricos. Finalmente, el embrión resultante fue implantado en el útero de la oveja C, donde se desarrollo como cualquier otro embrión de oveja.

Luego de 150 días, Dolly se convirtió en la primera oveja en nacer sin un padre. Ahora también se han clonado ratones a partir de adultos. Esto se logró usando una célula del cúmulo, que rodea el ovario, y una técnica un poco diferente. Estos clones también han sido clonados, y estos de nuevo, en tres generaciones de clones saludables. Desde entonces también se ha clonado ganado.

Dolly fue la primera copia genéticamente idéntica de un adulto. A medida que un óvulo fertilizado progresivamente se divide, millones de células hijas se especializan en células de los músculos, células de la piel o células secretoras, por ejemplo.

Antes se pensaba que una célula especializada nunca se podía revertir y volver una célula no diferenciada, con todas las instrucciones genéticas para formar la criatura completa. Sin embargo, sabemos que incluso mamíferos adultos pueden ser clonados.

¿Un clon de Lenin sería otro Lenin?

Aunque es poco probable, el cuerpo momificado de Vladimir Ilyich Lenin podría proveer aún una muestra genética completa de su ADN. ¿Qué pasaría si alguien con la tecnología suficiente tratara de hacer un clon del 'padre de la Revolución Rusa'?
Mucha gente no sabe que Lenin fue uno de los tiranos más sedientos de sangre de este siglo evolucionado. Según un artículo reciente de la revista Time3, su crueldad total fue el modelo para Stalin, Mao, Hitler y Pol Pot. El artículo cita a uno de los principales disidentes soviéticos de la era diciendo que de la pluma limpia de Lenin 'fluían mares de sangre'.4 El mismo escritor nos da una clave de cómo este intelectual y académico pudo ser responsable por la cruel exterminación de decenas de millones:
'[Lenin] era en lugar de eso una persona amable, cuya crueldad estaba estipulada por la ciencia...'.

En un discurso de un admirador de Lenin, el fallecido historiador australiano, Manning Clark, dijo cuando estaba en Moscú recibiendo la Medalla del Jubileo de Lenin5: Lenin pertenecía al 'mundo post-Darwinista... [él] intentó hablarle a la gente de una vida sin Dios, sin la existencia de Dios.' Puesto que Lenin fue persuadido por la 'ciencia' de que la evolución era un hecho, él 'rechazó completamente la visión Judeocristiana del mundo y su concepción del lugar del hombre en el universo. Él no solo rechazó la versión religiosa de la creación del universo y el hombre, sino que, aún más importante, rechazó que el hombre había sido creado a imagen de Dios y que había caído, o para usar las palabras de sus oponentes, en pecado.'6

Así que Lenin sólo estaba siendo lógico, si Génesis es un mito, debemos rechazar toda noción de estándares absolutos de bueno y malo. ¿Entonces por qué no matar cuanta gente sea necesaria para traer el imaginado futuro del socialismo utópico?

Un clon de Lenin no resultaría necesariamente en un individuo igual de violento. La interacción de su muestra genética (idéntica) con las incontables diferencias en su ambiente y oportunidades en el hipotético clon de Lenin serían muy diferentes a las de su 'padre'.

Como ser humano, tendría un alma única. Podría tomar sus propias decisiones en todas las áreas, incluso rechazar el evolucionismo que convirtió a Lenin en una máquina asesina. Podría ser incluso un creyente nacido de nuevo en el Señor Jesús. De manera que, aunque no justifica la clonación humana, los temores comunes acerca de 'ejércitos' de dictadores crueles idénticos carecen de base racional.7

Referencias

1. Ingeborg y Josef Cernaj, Am Anfang war Dolly, Wilhelm Heyne Verlag, München, 1997, 207 pp.

2. Dr. Alan Colman, de PPL Therapeutics en Edimburgo, citado en un comunicado de prensa de Reuters (New York) en 1998.

3. Time, abril 13, 1998, pp. 48-50.

4. El mito de que la brutalidad de Stalin era una aberración, una desviación de las políticas positivas de Lenin, se ha desvanecido desde que los archivos soviéticos se hicieron públicos.

5. El texto del discurso de Manning Clark fue publicado en The Australian, Junio 6, 1997 p. 11.

6. Manning Clark, referencia 5.

7. En cualquier caso, a menudo se pasa por alto que, mientras se espera que el 'clon' crezca de embrión a la adultez (unos 20 años o más), el 'padre' no permanecería 'idéntico', estaría envejeciendo todo el tiempo.

EL VATICANO Y SUS SACERDOTES PEDÓFILOS

El Vaticano afirma que los curas no son pedófilos, sino “efebófilos”

El observador permanente de la Santa Sede ante la ONU afirma que se trata de “homosexuales atraídos por adolescentes”

EL PAÍS – Roma – 30/09/2009

El Vaticano cree que los casos de pederastia y abusos sexuales en el seno de la Iglesia católica son los mismos o menores que los que suceden en otros ámbitos religiosos.
En una declaración emitida tras una reunión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra, Silvano Tomasi, observador permanente del Vaticano ante la ONU, señaló que “dentro del clero católico, sólo entre el 1,5% y el 5% de los religiosos ha cometido actos de ese tipo”. Tomasi añadió que la proporción es mucho mayor entre “los familiares, cuidadores, amigos y parientes de las víctimas”.

Además, agregó incorporando un matiz inédito, “no se debería hablar de pedofilia sino de homosexuales atraídos por adolescentes. De todos los curas implicados en casos de este tipo, entre el 80% y el 90% pertenecen a la minoría sexual que practica la efebofilia, es decir, los que tienen relaciones con varones de los 11 años a los 17″.

Tomasi respondió a las críticas vertidas por un miembro de la Unión Internacional Humanista y Ética, Keith Porteous Wood, que acusó a la Iglesia de tapar los abusos a menores y de violar varios artículos de la Convención de Derechos del Niño. El arzobispo rechazó que la responsabilidad principal se dé entre los católicos, y citó estadísticas del periódico Christian Science Monitor, que muestran que las iglesias de Estados Unidos más afectadas por los abusos son las protestantes, mientras que en las comunidades judías es también un hecho “frecuente”.

La declaración concluyó: “Igual que la Iglesia católica se ha ocupado de limpiar su propia casa, sería bueno que otras instituciones y autoridades, donde se reportan la mayor parte de los abusos, hagan lo mismo e informen al respecto”.

Las frases de Tomasi, adelantadas por el diario británico The Guardian, fueron recogidas por el rabino Joseph Potasnik, jefe de la Junta de Rabinos de Nueva York, quien afirmó que “la tragedia comparada es un camino peligroso de recorrer. Todos tenemos que mirar dentro de nuestras comunidades. El maltrato infantil es pecaminoso y vergonzoso, y debemos expulsar a quienes lo cometan de inmediato”.

¿HOMBRE, DIOS, O AMBOS?


Por Antonio Piñero

Al tratar la teología básica del judeocristianismo (VI), basada –creemos- en los recuerdos más inmediatos posibles de Jesús, nos preguntamos hoy si estos cristianos mesianistas de Jerusalén y Galilea consideraban a Jesús un mero hombre o, por el contrario, pensaban que también er Dios.

Una primera respuesta nos la proporciona Lucas en su tan mencionado capítulo 24 de su Evangelio. Ocultando su personalidad, pregunta el Resucitado, a sus propios discípulos camino de Emaús:

“17 El les dijo: «¿De qué discutís entre vosotros mientras vais andando?» Ellos se pararon con aire entristecido. 18 Uno de ellos llamado Cleofás le respondió: «¿Eres tú el único residente en Jerusalén que no sabe las cosas que estos días han pasado en ella?» 19 El les dijo: «¿Qué cosas?» Ellos le dijeron: «Lo de Jesús el Nazoreo, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y de todo el pueblo”.

El pasaje me parece nítido: sus discípulos veían en Jesús a un profeta, un mero hombre, aunque en contacto con Dios y heraldo suyo. Según Lucas, el que lo consideraran así, no era dificultad alguna para que luego los discípulos, reflexionando un poco tras la enseñanza de Jesús a partir de las Escrituras, admitieran con gozo el hecho de la resurrección, porque quien lo resucitaba era Dios.

Esta concepción es expresada por Pedro, en su segundo gran discurso ante el pueblo de Jerusalén. El primero había sido en Pentecostés; el segundo cuando se dirigía al Templo pero se vio rodeado por las muchedumbres agolpadas junto a él, porque en nombre de Jesús había curado a un tullido (capítulo 3). Según Lucas, les habló así:

[… ] 15 Dios lo resucitó (a Jesús) de entre los muertos, y nosotros somos testigos de ello […] 17 «Ya sé yo, hermanos, que obrasteis por ignorancia, lo mismo que vuestros jefes. 18 Pero Dios dio cumplimiento de este modo a lo que había anunciado por boca de todos los profetas: que su Cristo padecería.

19 Arrepentíos, pues, y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados, 20 a fin de que del Señor venga el tiempo de la consolación y envíe al Cristo que os había sido destinado, a Jesús, 21 a quien debe retener el cielo hasta el tiempo de la restauración universal, de que Dios habló por boca de sus santos profetas. 22 Moisés efectivamente dijo: El Señor Dios os suscitará un profeta como yo de entre vuestros hermanos; escuchadle todo cuanto os diga. 23 Todo el que no escuche a ese profeta, sea exterminado del pueblo.

Jesús, pues, era un profeta de Dios, según Pedro, no Dios mismo. Y que un profeta fuera resucitado por Dios de entre los muertos para cumplir su misión de orden escatológico era una idea –al parecer- normal entre los judíos de la época. Los Evangelios mismos nos ofrecen la prueba de que podía ser así.

En efecto, Herodes Antipas, tras degollar al Bautista, pensó que Jesús no era más que Juan vuelto a la vida y que le seguía molestando (Mc 6,14). Muchos judíos pensaban que Elías había vuelto a la vida reencarnándose, por así decirlo, en Juan Bautista (Mc 9,11-12).

Que Jesús era un mero hombre lo había puesto ya de relieve el mismo Pedro en su primer discurso, en Pentecostés, según Lucas, Hechos 2, donde explica la efusión extraordinaria del Espíritu porque “estaban en los últimos tiempos”, es decir, poco antes del fin del mundo (v. 17):

“22 «Israelitas, escuchad estas palabras: A Jesús, el Nazoreo, hombre acreditado por Dios entre vosotros con milagros, prodigios y señales que Dios hizo por su medio entre vosotros, como vosotros mismos sabéis […] 24 a éste, pues, Dios le resucitó librándole de los dolores del Hades, pues no era posible que quedase bajo su dominio […] 29 «Hermanos, permitidme que os diga con toda libertad cómo el patriarca David murió y fue sepultado y su tumba permanece entre nosotros hasta el presente.

30 Pero como él era profeta y sabía que Dios le había asegurado con juramento que se sentaría en su trono un descendiente de su sangre, 31 vio a lo lejos y habló de la resurrección de Cristo, que ni fue abandonado en el Hades ni su carne experimentó la corrupción. 32 A este Jesús Dios le resucitó; de lo cual todos nosotros somos testigos.

33 Y exaltado por la diestra de Dios, ha recibido del Padre el Espíritu Santo prometido y ha derramado lo que vosotros veis y oís.34 Pues David no subió a los cielos y sin embargo dice: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra 35 hasta que ponga a tus enemigos por escabel de tus pies. 36 «Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel que Dios ha constituido Señor y Cristo a este Jesús a quien vosotros habéis crucificado»”.

Este pasaje es diáfano a mi entender.

1. El texto llama a Jesús “nazoreo” (en éste y en otros pasajes se fundamenta la discusión si Jesús era un nazir…, o si la opinión de que no había nacido en Nazaret es secundaria, temas en los que no vamos a entrar ahora).

2. Jesús es un mero hombre. Es Dios quien lo acredita. Es Dios quien milagros a través de él. Es Dios quien lo resucita (también en Hch 3,15, como hemos visto)
3. Jesús era un profeta.

4. David profetizó que resucitaría.

5. Es Dios quien lo que exalta al cielo y lo sienta a su derecha.

6. Jesús recibe de Dios el Espíritu Santo; esto es un don, que él no posee por sí mismo.

7. Es Dios quien allanará su vuelta a la tierra para concluir su misión, acabando con sus enemigos.

8. El crucificado ha sido constituido “Señor y Mesías (“Christós)” por Dios mismo.

9. La mención especial del mesianismo indica en Pedro su creencia de que Jesús acabará, muy pronto, cumpliendo la misión que le había encargado el Padre.

He comentado este texto del modo siguiente en la Guía para entender el Nuevo Testamento (Trotta, Madrid, 3ª ed. 2008) p. 232:

El tenor de las expresiones de Pedro en los Hechos que acabamos de citar da a entender que, para la comunidad de los primeros momentos, Jesús durante su vida terrena había sido al fin y al cabo un mero hombre, excepcional y taumaturgo, sí, profeta y proclamador de la venida del Reino, sí, pero un ser humano como los demás.

Gracias, sin embargo, a su resurrección por la acción divina, ese hombre había sido exaltado al rango de “señor y mesías”, que por fin iba a terminar su misión. Pertenecía ya de algún modo al ámbito de Dios, era su ayudante, como podían serlo en el imaginario judío Elías, el profeta Henoc o Melquisedec (Epístola a los hebreos).

Transcurrido el tiempo que la divinidad estimara oportuno, este mesías vendría como ungido de Dios y juez mesiánico a juzgar a las doce tribus de Israel, es decir, a instaurar el Reino. Entonces comenzaría el gobierno de Dios sobre Israel.

A pesar de contener elementos novedosos como la muerte del mesías, esta perspectiva podía ser aceptable para cualquier judío de aquellos años ya que era evidente que la divinidad, tan lejana, no actuaría por sí mismo para instaurar su reinado, sino a través de ayudantes especiales.

El recuerdo de este de “mesías que ha de venir” junto al de “señor” como apelativos de Jesús se conservó en la invocación escatológica “Ven señor (Jesús)”, que se pronunciaba en arameo, Maranathá, como testimonia el mismo Pablo, aunque escribe siempre en griego (1 Cor 16,22).

Pero ¿qué significaba “Señor” para los judeocristianos? Al parecer, no todo quedaba en la consideración de Jesús como mero hombre. El judeocristianismo pensó enseguida –a tenor de ciertas ideas judías sobre personajes semi celestiales que había en la época- que Jesús era uno de ellos. Es decir, algo más que un hombre, sin dejar de serlo. ¿En qué sentido podía ser Jesús un ente celestial?

Saludos cordiales de Antonio Piñero.

www.antoniopinero.com

SECTAS ANTICRISTIANAS

La Atalaya ha sustituido las viejas verdades por las nuevas verdades sobre el racismo. Ellos necesitan que se les recuerde, sobre todo cuando acusan a la iglesia Universal de fascista, que La Atalaya enseñaba que el negro se convertiría en blanco. ¿Por qué mejor no el hombre blanco convertido en negro?

En segundo lugar: en un tiempo la Watchtower creía que las personas de color eran menos inteligentes, y por lo tanto estaban excluidas del trabajo del precursorado, al menos entre los años 1900-1950. Vean el siguiente vídeo haciéndo -click- en el encabezado…¡pero sentaditos!

CONFESIÓN DE UN ANCIANO TESTIGO DE JEHOVÁ

Los recientes casos de pedófilos dentro y fuera de la organización han traído a mi memoria una embarazosa situación vivida mientras servía como anciano.

Resulta que un jovencito de unos trece años confesó a sus padres haber sido victima de abuso sexual por un miembro de la congregación cuando tenía unos 10 años de edad. Cabe notar que este joven había exhibido manierismos sugestivos de feminidad durante y después de la preadolescencia. A pesar de haber consentido en esa ocasión la conducta homosexual con este adulto, ahora su conciencia no lo dejaba en paz y reveló a sus padres lo sucedido. Los padres junto con el joven decidieron acudir a los ancianos.

Otro anciano y yo fuimos asignados a investigar la cuestión. La primera y por lo general en estos casos, ridícula pregunta fue si tenía testigos del incidente. La respuesta fue obvia. Decidimos entonces confrontar al acusador con el acusado con la esperanza de sacar a la luz la verdad. Personalmente sabía que el acusado en este caso era una persona de no muy buena reputación pero también sabía que mi opinión personal debería mantenerse fuera del cuadro.

La reunión no fue fácil. El jovencito nos dijo entre sollozos lo que pasó mientras el padre permanecía en silencio con la cabeza baja. El acusado no podía estar más fresco. El presentaba la indignación de victima ante una falsa acusación. Confiado de que no había pruebas, éste negó rotundamente la acusación. El otro anciano y yo no tuvimos forma alguna de probar una cosa o la otra. Simplemente faltaba la prueba. Siguiendo el modelo bíblico, según lo interpreta la Organización, no había nada más que hacer sino consolar al joven, quien al darse cuenta de la realidad rápidamente concluyó que el ejercicio que apenas terminaba no tenía sentido en su mente. Después de despedir al acusado, le explicamos al joven que por ser bautizado y haber confesado un pecado, ahora un Comité Judicial tenía que juzgar su situación. (Posteriormente el joven fue censurado privadamente y sus “privilegios” fueron revocados.) Parece casi paradójico que fuese juzgado por un mal el cual no podía ser probado.

Allí él yacía, desgarrado por la vergüenza que ahora se tornaba en rabia. Nos dijo: “¿Y esto es todo? ¿No van hacerle nada a él? Le aseguramos que Jehová conocía los hechos y que nadie se salía con la suya.

Por supuesto, un detallado informe fue redactado y enviado a la sucursal y una copia, en un sobre sellado se quedó en el archivo de la congregación.

En retrospección pienso que lo que debimos haber hecho el otro anciano y yo era estimular o, como mínimo, informar al padre del joven que podía acudir a las autoridades. Estos profesionales sin duda conocen técnicas de interrogación y evaluación de carácter las cuales podrían haber sacado más del acusado que nosotros, cuyo principal objetivo era proteger a la Organización. También el visitar a algún profesional de la salud mental pudiera haber ayudado al joven. Nada de esto se sugirió. Nosotros sencillamente no estábamos entrenados ni equipados para ayudarlo.

Comparto esto con el animo de informar a los lectores de los procedimientos que se seguían en estos casos y permitirles juzgar por si mismos si estos procedimientos encajan con lo que aprobaría un Dios amoroso.

Anónimo

P.D.

Unos dos años más tarde el acusado fue hallado culpable por un Comité Judicial, del cual formé parte, en un caso de crasa inmoralidad sexual. Aproveché la oportunidad y de manera privada le pregunté sobre el incidente descrito arriba. Nuevamente negó haber estado envuelto.